Mastitis

mastitis

Son muchas las dudas que nos aparecen a las madres y padres primerizos a la hora de decidir si darle o no el pecho a nuestro pequeño o pequeña recién nacido, pero los problemas no acaban ahí ya que puede que sí hacerlo sea la mejor opción pero esta puede traer consecuencias.


Hoy nos adentramos en la mastitis y os contamos todo lo que sabemos sobre ello para que no tengáis dudas ni futuros problemas, si os interesa conocer más sobre uno de estos pequeños percances continúa leyendo:



-¿Qué es? y cuáles son las causas:

La mastitis es una inflamación de las mamas, cuyo origen puede deberse a las siguientes causas, principalmente. La mastitis puede estar debida a una infección causada, generalmente, por la penetración de microbios en el interior de la glándula mamaria, a través de grietas o de cortes en los pezones. Asimismo, la mastitis puede estar provocada por el estancamiento de leche en el interior del seno, debido, por ejemplo, al hecho de saltarse una o más tomas. Ésta también puede estar provocada por la costumbre de llevar sujetadores ajustados o por sostener el pezón a modo de "pinza" durante la toma. En algunos casos, se debe a un descenso temporal de las defensas inmunitarias de la mamá.

-Síntomas más comunes:

La mastitis puede manifestarse alrededor del tercer o el quinto día de lactancia, o entre la segunda y la cuarta semana. Los síntomas son fiebre elevada precedida por temblores, senos más grandes, duros, tensos y con una zona de la piel enrojecida y brillante.

-Posibles Tratamientos:

Es importante tratar a tiempo esta inflamación, ya que de otro modo podría llevar a la formación de pus. Si la mastitis se trata en las fases iniciales, puede bastar con aplicar una bolsa de hielo sobre la zona y suspender la lactancia durante algunas tomas, vaciando los pechos con un sacaleches a la hora que coincidiría con la toma. En cambio, si la piel está enrojecida y brillante, debe evitarse la formación de un posible absceso mediante un tratamiento antibiótico de 3 ó 4 días, que, por supuesto, será el médico quien determine. Al mismo tiempo, la aplicación de compresas calientes y húmedas proporcionarán un gran alivio.

-Consejos efectivos para esta situación:

Descansa:

Planea permanecer en casa y descansar mucho para que tu cuerpo pueda combatir la infección. Deja los platos sucios, la lavandería, y los demás quehaceres del hogar de lado. Es buena idea también limitar las visitas. Pídeles a familiares y amigos que te echen la mano para que puedas ocuparte de ti y te recuperes.

Amamanta frecuentemente:

Amamantar cuando tienes mastitis puede ser doloroso pero es crucial hacerlo. Dale el pecho a tu hijo tan seguido como lo pida. Lo ideal es que amamantes cada dos horas para que mantener el pecho afectado vacío. Más abajo podrás encontrar algunos consejos sobre cómo controlar el dolor mientras amamantas a tu bebé o te extraes la leche.

Usa compresas frías:

Ponte compresas frías entre cada toma para aliviar el dolor y la hinchazón. Envuelve las compresas en una toalla primero. Nunca te coloques las compresas frías directamente en tu piel porque pueden lastimártela.

Usa compresas tibias:

Prueba colocarte un toalla tibia sobre el pecho afectado durante varios minutos (o báñate con agua tibia) antes de cada toma, así estimularás la bajada de la leche y no te dolerá tanto amamantar.

Masajea suavemente el pecho afectado:

Comienza el masaje de la zona afectada hacia el pezón y del pezón hacia la axila.

Toma medicina para el dolor:

Puedes comprar medicina antinflamatoria que no requiera receta médica como el ibuprofeno, que puede aliviar el dolor y los síntomas similares a los de la gripe como la fiebre.

Elimina la presión de tus pechos:

Ponte brasiers que no te aprieten o simplemente no te los pongas. No duermas bocabajo o dejes que tu bebé descanse sobre tu pecho.

Busca ayuda:

Mantente en contacto con tu doctor, partera o consultora de lactancia. Asegúrate de que recibes consejos, información y el apoyo emocional necesarios para continuar amamantando, y para que te recuperes completamente.


-Qué hacer al notar su inicio:

Llama a tu doctor o partera en cuanto notes el primer síntoma de mastitis. Podría recomendarte tratamientos caseros por un par de días para ver si sientes algún alivio. Si el dolor es muy intenso o desarrollas síntomas de infección, te podrían prescribir antibióticos que sean seguros durante la lactancia. Tus síntomas deberían mejorar en uno o dos días. Asegúrate de tomarte todos los antibióticos que te receten para evitar que la infección regrese. Si tus síntomas no mejoran en uno o dos días, avísale al doctor. Es posible que necesites otro tipo de antibiótico.