Lactancia y Medicamentos

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Puede suceder que mientras estés dando el pecho tengas que tomar algún medicamento, en principio no habría ningún problema, sin embargo, es importante hablarlo siempre con tu médico y que sea él el que te confirme si es compatible la toma de medicamentos con la lactancia materna.

La gran mayoría de medicamentos son seguros durante el período de lactancia, no obstante también hay que tener en cuenta que la cantidad de medicamento que llega a la leche maternal y cómo esta afecta al bebé depende de varios factores como el tipo de medicina, la dosis que se toma y el modo de administración.

Entre las posibles reacciones de un bebé a un medicamento que ha tomado la madre lactante, se encuentra la diarrea, vómito, somnolencia inusual e irritabilidad. Y algunos medicamentos reducen tu producción de leche materna, por lo que nos podríamos encontrar con bebés de bajo peso.

A pesar de que la mayoría de medicamentos son compatibles con la lactancia será el médico el que nos de el visto bueno. La razón es que muchos de estos medicamentos no pasan a la leche, o en todo caso, lo hacen en cantidades insignificantes por lo que no ponen en riesgo la salud del bebé.



Como decimos, hay medicamentos que se pueden tomar sin problemas, sin embargo hay otros que se deben tomar con precaución y otros que directamente están contraindicados. Entre los medicamentos que son seguros tenemos el ibuprofeno y el paracetamol, por otra parte tenemos los antibióticos como la amoxicilina, el clavulánico o la penicilina. Por otra parte nos encontramos con otro tipo de medicamentos que si bien en ocasiones normales se pueden tomar sin problemas no ocurre así cuando estamos dando el pecho por lo que insistimos en que sea el médico el que os de el visto bueno, en este caso hablamos de los antidiabéticos, antidepresivos o antihistamínicos de primera generación. Y ya entre los medicamentos prohibidos nos encontramos con los anticancerosos, los desinfectantes yodados y los medicamentos que anulan o disminuyen la producción de leche.

En cualquier caso, nunca te aventures a automedicarte!! Si tu intención es dar el pecho a tu bebé lo puedes hacer con todas las garantías siempre que sigas las indicaciones médicas, por lo que no es necesario suprimir la lactancia sin un motivo importante. Es importante tener en cuenta que apenas media docena de enfermedades
maternas contraindican o hacen prácticamente imposible la lactancia.

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Así mismo, hay que tener en cuenta que casi todas las hormonas, incluidos los corticoides, la insulina y la tiroxina son compatibles con la lactancia, sin embargo vamos a evitar los estrógenos, ya que pueden provocar disminución en la producción de leche. En el caso de tener que tomar anticonceptivos es preferible el preservativo o el DIU, así como las píldoras con progestágenos y el método MELA.

No hace falta decir que independientemente que decidamos dar el pecho o no, todos los medicamentos se deben tomar con precaución. En todo caso, si notas cualquier cambio en el comportamiento de tu bebé deberás consultarlo con tu médico lo antes posible ya que puede ser necesario tener que suspender o cambiar el medicamento.



Como decimos, prácticamente todos los medicamentos antitiroideos, antiepilépticos, antirreumáticos, fármacos para la enfermedad inflamatoria intestinal y varios inmunosupresores, tomado en dosis habituales, son compatibles con la lactancia.

En el caso de tener que tomar algún medicamento en un momento dado que no fuera compatible con la lactancia materna, podrías extraer la leche unos días antes de empezar con el tratamiento indicado para poder alimentar a tu bebé sin problemas, no obstante durante el tratamiento deberás extraer de igual modo la leche con el fin de mantener la producción de leche y para evitar que se puedan bloquear los conductos lácteos. Una vez terminado el tratamiento podrás seguir con la lactancia sin problemas, sin embargo, ten presente que dependiendo del tiempo de parón podría ser difícil volver a amamantar al bebé aunque no sería imposible, por lo que con paciencia y muchas ganas lo podrás conseguir.

Es importante tener en cuenta que para que un medicamento esté contraindicado durante la lactancia, debe cumplir una serie de requisitos:
- Aparecer en la sangre de la madre: es decir, tiene que absorberse.

- Tiene que pasar de la sangre a la leche. Casi todos los medicamentos pasan a la leche en mayor o menor medida, aunque hay excepciones.



- Producir un efecto perjudicial al bebé. La mayor parte de los medicamentos pasan a la leche en cantidades tan insignificantes que no pueden tener ningún efecto. Y la mayoría, aunque pasasen en mayor cantidad, no serían perjudiciales.

Como decimos, la gran mayoría de medicamentos son compatibles con la lactancia, sin embargo, si nuestro médico nos dice que lo mejor es destetar al bebé, vamos a consultar también con el pediatra ya que la mayoría de las enfermedades se pueden tratar con varios medicamentos distintos, así que antes de precipitarnos en tomar una decisión errónea vamos a tener claro todos los puntos de vista médicos.