Gestación de Embarazo Semana a Semana

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Esos deseados y duros nueve meses pueden ser o no algo molesto, pero por muchos problemas que nos den nuestros bebés siempre vale la pena esperar tanto y pasar por todos ellos ya que el final es lo más maravilloso.


Se dice que los problemas, molestias, preocupaciones y muchas más cosas aparecen según en que mes nos encontramos de nuestro embarazo, pero la realidad es que cada uno es distinto y no a todas las mujeres les sucede lo mismo, pero sí a los bebés.

Los procesos del embarazo semana a semana son iguales para todas las mujeres, así que si quieres conocer más sobre ello tan solo sigue leyendo:



La semana 1 de embarazo en realidad no estás embarazada todavía, ya que durante esa semana tendrás la regla. Se produce el sangrado vaginal provocado por la descamación de la capa funcional del endometrio que se ha preparado para alojar al óvulo fecundado. Al no haber óvulo fecundado, se produce la menstruación. Es la etapa preovulatoria, variable de una mujer a otra, que se inicia con el primer día de la regla.


En la semana 2 de embarazo tu cuerpo se prepara para la ovulación que se producirá, dependiendo de cada mujer, en esta semana o en la posterior. Se liberará el óvulo que será fecundado por un espermatozoide dando lugar a una nueva vida. Los días fértiles son los días en los que tienes una mayor probabilidad de quedar embarazada. Los ciclos de la mujer suelen abarcar 28 o 30 días, por lo que serán los días centrales del ciclo los más propicios para quedarse embarazada: 14 o 15 días después del primer día de menstruación.

En la semana 3 de embarazo se produce el momento mágico de la fecundación. Es realmente cuando quedas embarazada. El primer espermatozoide que llega al óvulo penetra la barrera externa hasta introducirse en su núcleo y lograr la fecundación que da lugar a un nuevo ser. En el momento en que ambos gametos se fusionan, aportando cada uno sus 23 cromosomas, se da una combinación genética única que determina el ADN del bebé, y por supuesto, su sexo.

En la semana 4 de embarazo, de cuatro a siete días después de la fecundación, se produce la implantación del embrión en las paredes del útero materno, donde se seguirá desarrollando hasta el día de su nacimiento. En algunas ocasiones, al implantarse el embrión en el útero se erosiona el tejido endometrial produciendo un leve sangrado que, al coincidir con el momento en que debería bajar la regla, puede confundirse con la menstruación. Este sangrado es conocido como sangrado de implantación. Si aún no has sentido los primeros síntomas de embarazo, es probable que los empieces a notar ahora en la semana 5 de embarazo, junto a la ausencia del periodo. Hinchazón e hipersensibilidad de las mamas, náuseas, deseo de miccionar con frecuencia, cansancio y somnolencia… son algunos de los signos de que estás embarazada.

La menstruación no ha llegado, con una semana de retraso (en ciclos regulares) es el momento de realizar el test de embarazo si es que aún no lo has hecho antes. En esta semana el embrión tiene apenas tres semanas de edad (correspondientes a la semana 5 de embarazo) y mide alrededor de un milímetro de ancho y cuatro-cinco milímetros de largo. Ya empieza a tener partes más diferenciadas en su característica forma de “C”: se diferencia la parte de arriba y abajo, la izquierda y la derecha, la parte delantera y la trasera.

En la semana 6 de embarazo el corazón del embrión empieza a latir regularmente, aunque es probable que aún no se detecte en la ecografía. Realiza movimientos espontáneos, pero aún quedan muchas semanas para empezar a notarlos, pues a estas alturas hablamos de un pequeño embrión de pocos milímetros: mide alrededor de un centímetro de largo. En la semana 7 de embarazo el embrión mide alrededor de un centímetro de largo y pesa menos de un gramo. Se hacen visibles las yemas o brotes de brazos, la placa de la mano y la extremidad inferior en forma de pala. El cerebro se transforma en cinco áreas y algunos nervios craneales son visibles.

Estamos en el periodo de organogénesis, porque a partir de las distintas capas del embrión se están formando los órganos del cuerpo. La exposición del embrión a los teratógenos (agentes que pueden inducir o aumentar la posibilidad de malformaciones congénitas) durante estas semanas (4 a 8), constituye el período más crítico de su desarrollo.


El embrión en la semana 8 de embarazo tiene una edad de 6 semanas desde que se produjo la fecundación. La longitud desde la coronilla a las nalgas ronda los 15-20 milímetros, y el peso se sitúa alrededor de los tres gramos. Y aunque sea tan pequeño, ya es extremadamente complejo. La apariencia externa del embrión se ha modificado por la formación del cerebro, hígado, somitas, miembros, oídos y ojos. En este momento podemos decir que tiene ya características que le dan un aspecto humano.

El embrión en la semana 9 de embarazo sigue desarrollándose, cambiando y creciendo. Ya tiene el tamaño de una uva, unos dos centímetros y medio. Muy chiquitín todavía para que lo notemos pero para él, el crecimiento es vertiginoso. La cola al final de la espalda desaparece: nuestro hijo va pareciendo cada vez más un ser humano. El embrión ya puede moverse aunque lo haga de forma involuntaria. El desarrollo de su sistema nervioso aumenta y a veces, como os contaba, el embrión no está ya quiero, sino que se puede detectar que tiembla. Su cerebro no controla estos movimientos, sino que son espasmos que indican que va formando conexiones correctamente.


En la semana 10 de embarazo se produce un cambio en la forma en la que se nombra al bebé. Cuando termina la semana 10 de embarazo dejamos de usar la palabra embrión para denominarlo feto. Ahora ya se han formado todos sus órganos y están funcionando corazón, cerebro, hígado, riñones e intestinos. Irán creciendo y desarrollándose continuamente hasta el nacimiento pero ya es posible reconocerlos perfectamente definidos. A las 11 semanas de embarazo el bebé pesa aproximadamente 8 gramos y pesará entre 4 y 6 centímetros.

Sus dedos están ya separados, las membranas que los unían han desaparecido. Aunque su cabeza sigue siendo la mitad de su cuerpo es completamente normal en este momento. Las orejas van migrando a su posición definitiva y el pequeño ya puede abrir y cerrar sus manos. En la semana 12 de embarazo se debería programar, idealmente, la primera ecografía, aunque puede haberse realizado una anterior para confirmar el embarazo. Nuestro bebé, en la semana 12 de embarazo, ya tiene el tamaño de un kiwi. Medirá 6 centímetros y pesará unos 14 gramos, podríamos hacerle una cunita en la palma de la mano. No para de moverse, dar pataditas y agitar los brazos y la cabeza, ya formados perfectamente, incluso parece como si se impulsara cuando toca con los pies las paredes del útero.