Catarros y Gripe en el Embarazo

Pregnant woman having cold

Es frecuente que con el cambio de estación comiencen los resfriados y catarros ya que a momentos tenemos calor y a otros frío, pasandonos así el día abrigándonos o quitándonos la chaqueta, pero cuando estamos embarazadas hay que tener más cuidado.


Puede que un catarro para ti sea algo común y poco importante, pero no hay que olvidar que éstos pueden complicarse bastante y si es el caso y en esa situación la mujer está embarazada hay que tener más cuidado.

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Durante el embarazo el sistema inmunológico se encuentra más debilitado, por lo que en estos meses estás más expuesta al contagio de enfermedades, casi siempre víricas, como son los resfriados o la gripe. Además, el aumento de estrógenos produce una inflamación de las mucosas de la nariz (también de la laringe y la faringe), provocando lo que se conoce como rinitis gestacional, otro factor que te hace estar algo más propensa a los contagios.

Tanto los resfriados comunes como la gripe son afecciones que no requieren tratamiento con antibióticos, porque desaparecen por sí solas. Lo que ocurre es que en el caso de la gripe las complicaciones secundarias que pueden aparecer son más graves (como la neumonía). De ahí que sea importante reconocer los síntomas para llevar a cabo el tratamiento adecuado.

Por ejemplo, los primeros signos de un catarro suelen ser paulatinos: se empieza con algo de congestión nasal, estornudos, malestar general y a veces un poco de febrícula (menos de 38 ºC). Luego puede aparecer una tos suave y seca que a veces se acompaña con molestias en la garganta y mucha mucosidad nasal. El cuadro suele desaparecer más o menos en una semana.

Por el contrario, con la gripe los síntomas se presentan de una manera más rápida y en apenas unas horas el malestar es evidente: dolor de cabeza y muscular (agravado por el aumento de peso del embarazo) y fiebre de más de 38 ºC que puede durar cuatro o cinco días.

No es habitual tener dolor de garganta, pero sí pueden darse molestias en el pecho, con tos fuerte expectorante y un cuadro de inapetencia generalizada. En cuanto a su duración, varía de una mujer a otra, pero ten en cuenta que una vez pasada la fase aguda el cansancio puede alargarse dos o tres semanas.

El virus de la gripe no atraviesa la barrera placentaria, por lo que la gripe en el embarazo no se transmite al feto. La buena noticia es que el virus que se queda en el epitelio respiratorio de la madre. Sin embargo, los síntomas, algunos de ellos, si pueden afectar al bebé en desarrollo. Normas para que la gripe afecte lo menos posible a tu bebé:

-Inapetencia materna. Es importante, a pesar de la falta de apetito, que la mujer embarazada siga cuidando su alimentación a pesar de su enfermedad y tome los alimentos que necesita para el buen desarrollo de su embarazo.

-Deshidratación. Reponer líquidos, a base de caldos calientes, zumos de frutas ricas en vitamina C y purés de verduras es fundamental para nutrir el organismo no sólo de agua, sino de las vitaminas que necesitas para combatir al virus, al mismo tiempo, que refuerzas tu sistema inmunológico.

-Control de la fiebre. Conviene controlar la fiebre y bajarla, siguiendo las instrucciones de tu médico. Se desconoce cuál es el riesgo de bienestar fetal según la temperatura materna. Es recomendable que ue la fiebre no supere los 38 ºC o los 38,5 ºC.

-Síntomas respiratorios. La congestión nasal debe evitarse realizando lavados nasales con agua marina para evitar el acúmulo de mucosidad y que la gripe pueda complicarse con una sinusitis. El enrojecimiento y malestar en la garganta puede aliviarse con caramelos. Evita tomar cualquier medicación que no esté prescrita por tu médico, como los jarabes para la tos.

El peligro de la gripe es que se pueda complicar con una neumonía, cuando las defensas de la futura mamá embarazada están bajas. Por eso, es muy importante que sigas los controles que marca tu médico o ginecólogo, que no te automediques y que guardes reposo en casa. La gripe debe pasarse en la cama, el descanso es el mejor remedio y una buena recomendación para recuperarse lo antes posible.